Nieves Vicedo, “Gracias a ANIMA he aprendido que para hacer frente al cáncer hay que hablar de él en voz alta y clara”

Cuando inicié mis relaciones con Ánima, en aquellos momentos me creía muy fuerte, tanto de ánimo como de salud; lo hice pensando en  lo que podría aportar: mi experiencia  personal con el cáncer, la evolución de mi enfermedad, etc.

Pero mi primer contacto fue sorprendente: salí con las manos llenas de cariño, amistad, consejos, recomendaciones  y sobre todo, encontré un lugar donde poder hablar, expresar libremente mis sentimientos y descubrir que si bien podía aportar mis vivencias, iba a recibir muchísimo más.

Hace dos años y medio  me diagnosticaron un Cáncer de mama, por lo que tuvieron que quitarme el pecho. Aunque los primeros momentos fueron duros, mi voluntad de luchar contra él me proporciono una extraña fuerza que, junto a la evolución positiva de la enfermedad y mi empeño por buscar herramientas para combatirlo, me motivaron a indagar sobre varias cuestiones, como la alimentación, tarea muy difícil ya que dentro del sistema de salud no existen protocolos al respecto. También  acometí cambios en mi sistema de vida: me habían regalado un libro sobre mindfulness y comencé a practicar la atención plena; retomé hábitos saludables olvidados por la vorágine de estos tiempos y, aunque no puedo saber en qué medida todos estos cambios y mejoras han frenado el avance del  cáncer, sí tengo claro que me han ayudado a mejorar mi vida,  mi salud y mi bienestar, así como el de la gente que me rodea y que sin pretenderlo, consigo contagiar el  optimismo y la ilusión por vivir plenamente cada instante, disfrutando de las pequeñas cosas que nos brinda la vida cada día.

Participo quincenalmente en el grupo de terapia para enfermos de cáncer, en el que todos y cada uno aportamos experiencias y expresamos dudas. Durante la reunión, que dura aproximadamente hora y media, comentamos lo ocurrido en la última quincena, tanto los tratamientos como las situaciones ocurridas y que tengamos interés en exponer. Presentarlos nos permite tener otra visión de lo vivido y, con la ayuda de nuestra moderadora, nos hace ser críticos con nosotros mismos y tener otra visión de lo acontecido que nos permite descubrir posibles cambios que nos ayudan a mejorar nuestro ánimo y el de nuestras familias.

También acudo a  las actividades que ofrece Ánima, enfocadas a las distintas necesidades  que la enfermedad del  Cáncer nos plantea y que nos permite conocerlas y descubrir posibles mejoras, como tratamientos  para nuestra piel, opciones para cambiar nuestra alimentación o técnicas para mejorar nuestra salud, tanto física como psíquica.

Hay grupos de familiares de enfermos de cáncer, afectados por la enfermedad en su estado anímico, que requieren conocimientos y apoyos para conocer la mejor manera de acompañar al enfermo y poder sobrellevar juntos una etapa dura y cargada de emociones.

He aprendido la inmensa importancia de la familia, de los amigos y a entender que para hacer frente al cáncer es necesario hablar de él en voz alta y clara y hacer comprender a los que la padecen con nosotros, que hablar de ello no nos duele, todo lo contrario, nos ayuda a poder expresar dudas, sentimientos, frustraciones y temores.

Solo me queda dar mi agradecimiento a las personas que forman ÁNIMA,  que aportan su tiempo, sus capacidades, sus conocimientos y experiencias para ayudar a mejorar la vida a los que acudimos a la casa que también puede ser la tuya. Nieves Vicedo

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